lunes, 6 de mayo de 2013

Un merecido adiós al líder de izquierda

 

Entre arengas y llantos, una multitud empezó a despedirse de Javier Diez Canseco en la Casona de San Marcos. Políticos y amigos íntimos condenaron su suspensión del Congreso de la República, mientras la familia rechazó el ingreso de los parlamentarios que votaron a favor de esta.

La pérdida de Javier Diez Canseco convocó ayer a centenares de seguidores que buscaban despedirse de él personalmente. Desde el velatorio erigido en la Casona de San Marcos, en el Cercado de Lima, el político de izquierda recibió, entre arengas y llantos, el homenaje que merecía debido a su entrega al servicio de las mayorías.

Pese a que se había anunciado que recién a las 5:00 pm se permitiría el ingreso del público, desde temprano personalidades de la política y la academia llegaron al lugar para dar las condolencias a la familia del fallecido legislador.

Uno de los primeros fue el médico de cabecera y amigo íntimo de Javier, Julio Castro Gómez, también perteneciente al Partido Socialista.

"Pese a las adversidades que Javier pudo tener en el Congreso, su papel jugó a favor de la democracia en el país. Es un ejemplo de hombre y nadie vetará su rol en defensa de los derechos de los peruanos", enfatizó el también ex dirigente de los médicos peruanos.

Quien también recordó anécdotas compartidas con el fallecido congresista fue el ex presidente de Consejo de Ministros, Salomón Lerner Ghitis. El empresario expresó que la muerte del líder izquierdista es un momento de dolor muy importante para el pueblo peruano.

"Con Javier nos han unido conceptos muy claros de lucha por los trabajadores, de los derechos humanos; como también de los discapacitados y de los mayores intereses del pueblo peruano", agregó.

El analista político Fernando Tuesta Soldevilla, amigo personal de Diez Canseco, destacó además la trayectoria política del líder del Partido Socialista.

"Treinta años en el Parlamento, 40 años de lucha, no es poco. Desde muy joven luchó por los desposeídos, los humillados, los desprotegidos y contra sus propias limitaciones físicas", resaltó.

Pero las personalidades políticas no fueron las únicas que se hicieron escuchar. A partir de las cuatro de la tarde, las puertas de la Casona de San Marcos se abrieron para recibir a la multitud de seguidores de la trayectoria de Diez Canseco, que se encontraban en las afueras de la Casona repitiendo mensajes de reconocimiento a la trayectoria del fallecido legislador.

Militantes de partidos de izquierda y de derecha, pero también independientes, hicieron largas colas para darle el último adiós a quien consideran ha sido un político que defendió como pocos los derechos de los peruanos desde el Congreso de la República.

"Javier, amigo, el pueblo está contigo", "Fuera los corruptos parlamentarios", "Te suspendieron y no los perdonaremos", eran algunas de las frases que se escuchaban en los exteriores de la Casona.

Y es que muchos decían que no perdonarían a quienes lo suspendieron injustamente.

"Los congresistas trataron de acabar con su trayectoria, pero jamás podrán hacerlo. La actitud de los que no pueden corromper con argumentos, los que usaron formas nefastas para neutralizarlo, sus enemigos políticos, se equivocaron rotundamente", expresó la ex parlamentaria Gloria Helfer.

LE DIERON LA ESPALDA

En la mañana, Julio Castro había informado que, a pedido de la familia, se rechazarían el ingreso y todo arreglo floral de los 55 congresistas que votaron a favor de la sanción de Diez Canseco en el Parlamento.

“No son bienvenidos (al velatorio) quienes trataron de mellar su trayectoria incorruptible", afirmó, y la decisión se empezó a cumplir cuando un arreglo fúnebre enviado por el presidente del Congreso, Víctor Isla, fue rechazado por la familia. Este pedido fue hecho por el propio JDC antes de su repentino fallecimiento.

De igual manera, el político habría exigido que no se le lleve al Congreso para recibir un homenaje póstumo, y así se hará mañana.

Al respecto, la congresista Rosa Mavila, quien junto a Diez Canseco renunció a la bancada de Gana Perú y formó el Frente Amplio en el Parlamento, reiteró su pesar por la suspensión a su compañero.

"Siento rabia porque Javier fue víctima de la injusticia que se expresó en querer meterlo en el fango corrupto contra el que él había luchado toda su vida. Pero ya el Poder Judicial y el pueblo han demostrado que esas imputaciones tenían un aliento de venganza política", enfatizó.

Por eso sí fueron bien recibidos Carmen Omonte, Omar Chehade, Claudia Cuari, Jorge Rimarachín, Jaime Valencia, Víctor García Belaunde, Yonhy Lescano, Verónika Mendoza, legisladores que votaron en contra.

De parte del gobierno asistieron el premier Juan Jiménez y el canciller Rafael Roncagliolo. El primero evitó la controversia y solo dijo que esperaba que Diez Canseco genere en muchos peruanos las posibilidades de "poder trabajar por el país con consecuencia con probidad y con honradez como él nos enseñó".

ÚLTIMAS HORAS CON SU FAMILIA

El último sábado, Javier Diez Canseco tuvo una complicación renal que empeoró su salud, que ya se encontraba deteriorada por el cáncer que padecía.

Al promediar las 5:00 pm, familiares y amigos que se encontraban en la clínica Angloamericana fueron advertidos de la situación crítica del político de izquierda.

"Javier estuvo consciente hasta las últimas horas", cuenta Martha Ribbeck, amiga íntima del congresista.

En el cuarto se encontraban su esposa Liliana Panizo, y sus hijos Francisco y Lucía.

Un día antes del fallecimiento, su hijo Javier viajó a España. Recién hoy retornaría al país.

Fuente: La República

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